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Código QR para el wifi: comparte tu red sin dictar la contraseña

Todos hemos vivido la escena: llega una visita, pide el wifi y empieza el baile de letras mayúsculas, guiones y números. La contraseña está apuntada en la parte de abajo del router, hay que agacharse, leerla con la linterna del móvil y aun así se escribe mal dos veces. Un código QR de wifi resuelve eso para siempre.

Cómo funciona

El QR de wifi no es un enlace: dentro guarda el nombre de la red, el tipo de seguridad y la contraseña en un formato que los móviles entienden. Al escanearlo con la cámara, el teléfono muestra directamente un aviso del estilo «¿Conectarte a esta red?». Se toca una vez y ya está: conectado, sin teclear nada. Funciona de forma nativa en iPhone desde iOS 11 y en prácticamente todos los Android modernos.

Qué datos necesitas

Solo tres cosas. Primero, el nombre exacto de la red (el SSID), respetando mayúsculas y minúsculas: «CasaGiron» y «casagiron» no son lo mismo. Segundo, el tipo de seguridad: hoy en día casi siempre es WPA/WPA2 (también vale para WPA3); solo elige WEP si tu router es muy antiguo, y «sin contraseña» si la red es abierta. Y tercero, la contraseña, copiada tal cual, con sus símbolos.

Un detalle que despista a mucha gente: si tu red está oculta, debes indicarlo, porque el móvil necesita saber que tiene que buscarla y no esperar a verla en la lista.

Dónde colocarlo

En casa, lo más cómodo es imprimirlo en un tamaño pequeño y pegarlo en la nevera, en el recibidor o dentro de un marco en la habitación de invitados. Si alquilas un piso turístico, colócalo en la entrada junto a las instrucciones: te ahorrarás la mitad de los mensajes que recibes.

En un bar, una cafetería o una peluquería, el sitio ideal es la mesa y la barra. Muchos negocios lo imprimen en un pequeño soporte de metacrilato junto al azucarero. Y en una oficina, lo habitual es tener dos redes: la de trabajo y una de invitados. Genera el QR solo de la de invitados y déjalo en la sala de reuniones y en recepción.

¿Es seguro?

Un QR de wifi contiene la contraseña, así que cualquiera que lo vea puede conectarse. Eso es exactamente lo que quieres en una zona de clientes, pero no es buena idea colgarlo en el escaparate hacia la calle ni publicarlo en redes sociales. La recomendación sensata para negocios y oficinas es crear una red de invitados separada de la principal: los clientes se conectan a internet, pero no ven los ordenadores, la caja ni la impresora.

Y si algún día cambias la contraseña, recuerda generar un código nuevo: el antiguo dejará de funcionar porque la clave está grabada dentro del dibujo.

Consejos de impresión

Para un cartel de mesa, entre 4 y 6 cm de lado sobran. Para un cartel de pared que se escanea desde un par de metros, sube a 20 cm o más. Deja siempre un margen blanco alrededor, usa colores oscuros sobre fondo claro y, si lo vas a llevar a imprenta, descárgalo en SVG para que se vea nítido a cualquier tamaño. Añade debajo una frase corta —«Escanea para conectarte al wifi»— porque no todo el mundo entiende de un vistazo para qué sirve el código.

Cinco minutos de trabajo y una impresión, y no vuelves a deletrear una contraseña nunca más.

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